No estoy arrepentido de nada; hice el trabajo que tenía que hacer y ya está. en cuanto a mis asuntos familiares, solo me importan a mí. en lo que se refiere a lo demás, hacia el final, es muy posible que me haya excedido, pero estaba un tanto fuera de mis casillas, flaqueaba y mi alrededor el mundo entero se venía abajo. admito que no fui el único que perdió la cabeza.
