Esa historia cede el paso a una segunda parte que se desarrolla durante el verano de 2016 y está directamente relacionada con la primera. la autora ha construido su escenario y se centra en los personajes, analizando cómo éstos se interactúan entre sí para crear un clímax emociote. en segundo plano, una maldad indudable emerge. a medida que avanzamos, sentimos un creciente nerviosismo al darse cuenta de que todo está a punto de cambiar y que lo que va a suceder no será bueno. al mismo tiempo, la autora explora el tema filosófico en profundidad, una cuestión que no tiene respuesta fácil.
